Sanitas

Trastornos gastrointestinales

Notable incremento del riesgo de sangrado en pacientes mayores que usan aspirina a baja dosis. Protección con IBP!


NOTAS

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NOTAS PARA PROFESIONALES MEDICOS

El uso de aspirina a baja dosis (~100 mg/día) es una indicación casi sistemática por clínicos y especialistas como tratamiento preventivo de fenómenos cardiovasculares en individuos de más de 50-60 años. Sin embargo, el riesgo de fenómenos hemorrágicos severos es alto y sus consecuencias en el largo plazo son desconocidas. Aspectos tales como el riesgo, la relación con la edad del paciente y la capacidad protectora de los IBP han sido motivo de un reciente estudio prospectivo.

La aspirina a baja dosis ha adquirido un rol muy importante como indicación central en pacientes adultos por su efecto anti-agregante plaquetario. La indicación de prevención secundaria es para pacientes que ya han tenido algún evento vascular isquémico. Sin embargo, el uso de aspirina como factor de prevención primaria en individuos sin antecedentes está, también, muy generalizado. El sangrado gastrointestinal es, tal vez, la causa número uno de complicaciones del uso de aspirina a baja dosis y el empleo de inhibidores de la bomba de protones (IBP) reduce el riesgo de sangrado entre un 70 y un 90%.

El estudio realizado en Oxford (Inglaterra) evaluó prospectivamente a 3166 pacientes adultos que ingirieron aspirina en forma continua y, de los cuales, 405 presentaron eventos sangrantes. El riesgo en individuos mayores de 75 años fue tres veces mayor respecto al de aquellos de menor edad, particularmente, para eventos fatales (más de cinco veces superior). Los autores determinaron que el número necesario a tratar con IBP para evitar un evento sangrante en pacientes mayores de 75 años favorece ampliamente su uso.

Los autores concluyen que la co-prescripción de aspirina e IBP debería ser rutinaria para prevenir sangrados digestivos en individuos mayores de 75 años en quienes se requiere prevención secundaria de eventos vasculares isquémicos.

2017
The Lancet